La Ley de la Cadena de Suministro (LkSG, por sus siglas en inglés) exige a las empresas que cumplan y garanticen ciertos estándares mínimos en su cadena de suministro. Existen medidas muy específicas que deben observarse e implementarse para cumplir con la ley. El objetivo de la LkSG es asegurar que las empresas alemanas —y en el futuro también europeas— dejen de trabajar con proveedores que, por ejemplo, infrinjan los derechos humanos o las directivas de protección ambiental.
La Ley de Sociedades Mercantiles (LkSG) entrará en vigor el 1 de enero de 2023 y se aplicará a las empresas con más de 3000 empleados. A partir del 1 de enero de 2024, la ley también se aplicará a las empresas con más de 1000 empleados. Cabe destacar que la Comisión Europea ya aprobó otra ley con medidas similares para las empresas con 250 empleados o más (a fecha de marzo de 2022).